Escalar una montaña, atravesar un río

Cuando escalas una montaña, te esfuerzas a cada paso y no descansas hasta que alcanzas la cima. Cuando atraviesas un río, estas pendiente de cada paso y no bajas la guardia hasta que no llegas a la otra orilla. Aunque hayas escalado la montaña casi hasta la cima, si pospones el último paso para que el pie descanse, sigues en el camino, todavía no has llegado allí. Aunque ya casi hayas atravesado el río hasta llegar a la orilla, si descuidas un paso, sigue habiendo peligro.

Al observar esto me doy cuenta de que este es el Dào 道 del esfuerzo físico para llevar acabo el Camino.

El Gran Camino es difícil de conocer, por tanto, eres afortunado si te cruzas con él o sabes algo de él, y deberías dedicar tus esfuerzos a ponerlos realmente en práctica, para realizar el Camino hasta el final, pagando de este modo tu deuda con aquel que te mostró el Camino.

Aquí no esta permitida la pereza, porque la ciencia de la esencia de la vida es lo mas importante del mundo y también lo más difícil del mundo. Requiere tener una mente estable y una voluntad firme,  “adoptar una posición constante”,  “trabajar durante el día y mantenerse vigilante durante la noche”, fortalecerse a través de la perseverancia. Solo de este modo lo alcanzarás.

No permitas que el más mínimo desconcierto te haga cambiar de opinión, no permitas que la más mínima experiencia de su efecto te induzca a relajar tu trabajo. No permitas que una pequeña dificultad material divida tu mente, no te desanimes pensando que no tienes la fuerza suficiente. No abrigues ideas falsas sobre la consecución del Gran Camino, no temas que el gran camino sea largo. Sigue caminando con determinación inquebrantable, manteniendo la atención puesta en el Camino, sin desviarte, y llegara un día en que, de forma natural, lo consigas.

Es lo mismo que ocurre cuando estas escalando una montaña y te esfuerzas totalmente a cada paso del camino hasta que llegas finalmente a la cima; lo mismo que ocurre cuando estas a travesando un río y prestas atención a cada paso del camino hasta que llegas finalmente  a la otra orilla.

De lo contrario, vacilas y dudas sin realizar ningún progreso, puede que comiences de forma diligente, pero terminaras de forma negligente. Aunque tengas a la vista el Gran Camino, no lo podrás alcanzar por ti mismo.

Solo tienes que pensar esto: desde el momento en que naciste, todo tu ser interior y exterior ha sido una espiral de mundanidad. A pesar de que tienes algo de energía espiritual, está oculta y es invisible. Si no actúas con una fuerza de voluntad tan firme que ni la vida ni la muerte la puedan quebrantar, y no utilizas la gran fuerza de un hombre de hierro indestructible, ¿como vas a transformar lo humano y hacer que vuelva a ser celestial? ¿Como vas a escalar una montaña de quince mil metros de altura y salir del océano inconmensurable de sufrimiento?

(SIC)

Despertar al Tao, Tesoro de meditaciones taoístas, Liu I-Ming. (Versión de Thomas Cleary)