Un viaje extraordinario hacia la espiritualidad. El primer viaje a China.

Si deseas ver la introducción puedes dar clic aqui: Un viaje extraordinario hacia la espiritualidad. Introducción.

Por el Maestro Herve Louchouarn 景威道長 (Jĭng wēi Dàozháng)

El interés fue tal que decidí viajar a china con mi amigo Yves Réquéna, a buscar esta vía que tanto comentaban, aunque sabíamos que la búsqueda del Dào se tenía que hacer con la asesoría de un maestro. Durante más de un mes, nos pusimos a buscar, a escuchar, a percibir las señales del cielo; visitamos templos budistas, daoístas, escuelas de qìgōng, montañas sagradas, más templos y de vez en cuando visitábamos zonas turísticas. Fluía un interés tan genuino en esta búsqueda que logramos subir varias montañas sagradas a pie, miles de escalones para reunirnos con tal maestro, otros miles de escalones para alcanzar tal templo, nos prosternamos en todos los santuarios que visitábamos. Una auténtica peregrinación para encontrar nuestro camino, toparnos con nuestro destino, descubrir quién sería el enviado del cielo que abriera la puerta hacia el verdadero 道 Dào.  Fue en la ciudad de 西安 Xī’ān, regresando de la montaña sagrada del 武当 Wǔ dāng, invitados a recorrer el templo de青华宫 Qīng huá gōng por segunda vez, que conocimos a nuestro maestro, el sacerdote黄世真 Huáng shì zhēn, con la ayuda de nuestra futura hermana daoísta Karine Martin 景秀 jǐng xiù. En este momento, supimos que la búsqueda no había sido en vano, los inmortales habían contestado a nuestro llamado.

                                  

Como dice en el libro 道德经 Dào dé jīng: libro sagrado sobre el Dào y la virtud, en el capítulo 2.

Texto original:

Comentarios: Este segundo capítulo trata sobre la forma retórica de dialogar y discutir para descubrir el sentido de la palabra Dào. Según nuestra visión humana, la apariencia de un ser, de un objeto, de una afirmación o de una acción puede ser calificada según criterios opuestos como son: verdadero o falso, bueno o malo, bonito o feo. Pero estos conceptos dependen de la persona que juzga y trata de definir su propio razonamiento, no se debería considerar esta definición como absoluta. Lo que uno considera cómo bonito puede parecerle feo a otro, así como las acciones o las palabras de una persona pueden parecer verdaderas o buenas, pero resultan ser falsas o malas para otras gentes. Por lo mismo es injusto querer clasificar estos conceptos ambiguos porque pueden confundir la mente humana, inducir una realidad falsa.

Cómo dice el gran maestro 任法融 Rèn fǎróng: 金无足赤,人无完人 jīn wú zú chì rén wú wán rén: el oro no es suficientemente rojo, el hombre no es completamente hombre, que quiere decir que nada es completamente perfecto, ningún ser humano es perfecto.

Además, todas las cosas experimentan procesos de transformación a lo largo de sus existencias, por ejemplo, una flor puede verse hermosa cuando se abre, pero cuando se marchita se torna fea. Este proceso es inevitable, no se puede ir en contra de la ley de la creación, de los movimientos y transformaciones del gran Dào. Considerar que las cosas bellas son bellezas eternas o que las cosas buenas son bondades absolutas lleva inevitablemente a una contradicción, bloquean la mente de los seres causando aprensión y apego.

Texto original: 

Comentarios: El gran Dào circula en 六虚 liù xū: los seis vacíos (las cuatro direcciones, arriba y abajo; son los seis niveles de los hexagramas), en dónde los cambios son perpetuos, son ciclos sin fin, dónde muere un ciclo empieza el otro. En estos espacios se pueden generar y materializar todos los seres vivos, aparecen y se dispersan, aunque pueden regresar a los vacíos. Un ser desde el centro del vacío se genera, 有 yǒu: haber, ser, surge desde el centro de la nada. 无 wú: no haber, no ser (sentido opuesto de 有 yǒu: haber) se puede transformar en 有 yǒu: haber,    有 yǒu: haber se puede transformar en 无wú: no haber. Estos dos procesos (有yǒu: haber y无wú: no haber) siempre se transforman mutuamente, es justamente el fundamento del movimiento perpetuo, una de las cuatro relaciones de la teoría del Yīn-Yáng: 陰陽轉化yīn yáng zhuăn huà: transformación del yīn-yáng.

Por lo mismo, es muy importante tomar en cuenta esta filosofía en las actividades de la vida cotidiana, que sea para gobernar un país, dirigir una empresa, entender la vida familiar, vislumbrar el origen de las dificultades para transformarlas en procesos sencillos. Uno debe tomar muchas precauciones para no involucrarse en complicaciones, no puede uno bajar la guardia o actuar precipitadamente.

Además, no se puede esperar obtener éxito en todas nuestras acciones, no siempre uno tiene buena suerte, es importante prepararse al cambio porque cuando llega una dificultad ya no se sabe cómo resolverla, en algún momento de nuestra vida algo sencillo se puede tornar complicado. Así como se explicó anteriormente con有yǒu: haber y无wú: no haber, la dificultad y la sencillez no son inmutable, más bien tienen una gran conexión entre ellas, mutuamente se transforman el uno en el otro. Lo mismo sucede con las otras comparaciones, todo se encuentra relacionado y tiene un origen en el vacío. Todos los seres vivos y fenómenos tienen dos aspectos, es el fundamento mismo del movimiento perpetuo del universo. Ningún proceso persiste para siempre. La vida se define en función a la muerte, la enfermedad en función al estado de salud, el alivio se percibe solamente en función al dolor, la felicidad es un sentimiento opuesto a la desgracia, el día se define por su opuesto la noche. El movimiento es perceptible porque existe el conocimiento de la inmovilidad. De esta manera se entiende que todos los procesos, fenómenos visto a través de un razonamiento basado en la dualidad se pueden expresar en Yīn Yáng.

Texto original:

Comentarios: El gran Dào es la consciencia del vacío, genera y transforma continuamente los diez mil seres, lo realiza sin apropiarse del proceso, no espera nada a cambio, no se apega a este logro, con la claridad y el sosiego se puede alcanzar el estado de 无为wú wéi: no ser, no acción. Como no existe ninguna satisfacción, ni tiene arrogancia por el hecho de crear todo, su mérito es incondicional e infinito. Es el principio fundamental que debe tener un gran maestro para poder ayudar a los demás sin buscar elogios ni virtudes. Los grandes sabios encarnan la naturaleza verdadera del Dào, por eso, perciben cual es el destino de todos los seres vivientes de este mundo.

Ellos conocen perfectamente el funcionamiento de las transformaciones y de los movimientos del cielo por lo que tienen la capacidad de unirse con el gran Dào. Para ellos, vivir con claridad y sosiego corresponde al estado del无为wú wéi: no ser, con su práctica verdadera de la virtud, pueden transformar los seres vivientes, sin brusquedad ni rigidez, los maestros inducen el subconsciente de las personas para que encuentren un lugar apacible. Es el arte de sembrar un concepto en la conciencia del otro para que pueda germinar en su interior y volverse realmente propio, sin que nadie conozca el origen de esta idea.

Este texto continuará como una explicación del libro sagrado 道德经 Dào dé jīng acompañado de mi experiencia en el daoísmo.