Dirigirse hacia el sur, dirigirse hacia el norte

Cuando te diriges al sur, das la espalda al norte; ves el sur y no el norte. Cuando te diriges al norte, das la espalda al sur; ves al norte y no al sur.

Al observar esto me doy cuenta que este es el 道 Dào de escoger lo bueno y aferrarse a ello.

Si las mentes de los hombres son completamente buenas, todo aquello que vean será bueno, todo aquello que piensen será bueno, todo aquello que digan será bueno, todo aquello en lo que se asocien será bueno, y todo aquello que hagan sera bueno. Todas sus acciones, día y noche, serán buenas. Solo conocerán el bien, desconocerán la existencia del mal.

Si las mentes de los hombres son completamente malas, todo aquello que vean será malo, todo aquello que piensen será malo, todo aquello que digan será malo, todo aquello en lo que se asocien será malo. Todas sus acciones, día y noche, serán malas. Solo conocerán el mal, desconocerán la existencia del bien.

Si ves el bien, no veras el mal; si ves el mal, no veras el bien; la falsedad y la verdad no están unidas, la lealtad y la traición no coexisten.

Por tanto, los hombres superiores contemplan el bien como algo que todavía tienen que alcanzar, y contemplan aquello que no es bueno como zambullirse en agua hirviendo. Preservan el 道 Dào como si estuvieran cuidando un tesoro, con una voluntad firme. A pesar de que fallen muchas veces, nunca vuelven atrás. Nunca cambian, hasta la muerte, y no dejan de trabajar hasta que han alcanzado el logro profundo de la autorrealización.

(SIC)

Despertar al Tao, Tesoro de meditaciones taoístas, Liu I-Ming. (Versión de Thomas Cleary)