Es común que la gente se pregunte: ¿para iniciarse en el daoísmo y cultivarlo, hay qué renunciar a la vida cotidiana y adoptar una vida monástica? ¿acaso la única opción es la escuela 正一 zhèng yī: verdadero uno? Hay personas que, tras años de servicio como voluntarios en los templos, viajan con esfuerzo hasta 江西 jiāng xī para obtener el 皈依证 guī yī zhèng: certificado de compromiso con el daoísmo, y así ser reconocidos formalmente como discípulos del 道 dào. Muchos asumen que, en la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero, iniciarse en el camino daoísta implica volverse monje, lo que requeriría abandonar la vida codiana. Sin embargo, esta creencia no siempre refleja la realidad.
¿Realmente es tan difícil el camino de práctica en la escuela 全真 quán zhēn : perfeccionamiento verdadero?
Cuando las personas muestran interés por seguir el Daoísmo, la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero ofrece diversas formas de recorrer el camino del gran 道 dào. Los seguidores del daoísmo pueden iniciarse en esta tradición, demostrando así que la espiritualidad daoísta no está reservada exclusivamente a los monjes.

La práctica de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero nunca se ha limitado a la vida monástica, muchos imaginan a las personas que habitan el templo con hábitos azules y calzado de tela, el cabello recogido muy ordenado, asumiendo que “seguir el 道 dào implica no tener deseos”, sin embargo, los seguidores de esta escuela no han sido solo monjes que renuncian a la vida cotidiana.
El fundamento de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero es “la unión de las tres enseñanzas” y la “practica simultanea de 命 mìng: vida y 性 xìng: naturaleza”, recordando continuamente que 道 dào está en las actividades cotidianas, la clave de la practica está en la entrega sincera al 道 dào, no en aislarse del mundo.
Ser daoísta (practicante del Dào) comienza con un compromiso solemne: seguir 道 dào, estudiar y comprender los textos sagrados, y aprender la guía de los Maestros del Cielo. Este compromiso es la base común tanto de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero como de la escuela 正一 zhèng yī: verdadero uno.
La vida monástica es una opción para quienes buscan una cultivación y práctica más avanzadas: abandonar los deseos y apegos mundanos, vivir en un templo y dedicarse plenamente a la cultivación de 命 mìng: vida y 性 xìng: naturaleza. Sin embargo, esto no es obligatorio; existen distintos caminos para seguir 道 dào.
Al obtener el 皈依证 guī yī zhèng: certificado de compromiso con el daoísmo, la persona se convierte “oficialmente” en daoísta, mientras que convertirse en monje es una elección personal sobre cómo practicará el daoísmo. En la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero, muchos laicos practican los preceptos daoístas, hacen el bien, cultivan su mente, buscan la tranquilidad y practican la “no acción”; ellos son un motor importante en la transmisión del daoísmo.
Al igual que en el mundo existen mil caminos, hay múltiples formas de acercarse al 道 dào. Los discípulos que habitan en los templos daoístas llevan el cabello largo recogido con un peinado tradicional llamado 髻 jì; algunos usan un 冠 guān: sombrero, mientras otros dejan crecer la barba bien cuidada. Consideran el templo su hogar, y cada día recitan los cantos de la mañana y de la tarde, participan en ceremonias y realizan las tareas que se les encomiendan, además de estudiar los textos sagrados. Para ellos, 修道 xiū dào: cultivar Dào no es una ocupación ni un pasatiempo, sino su vocación de vida. Las relaciones familiares y sociales insinceras, la fama y las riquezas materiales son dejadas suavemente de lado, pues en sus ojos y en su corazón hay una búsqueda constante del 大道 dà dào: Gran Dào.
Los discípulos que no viven en el templo están presentes en todo el mundo. Pueden trabajar en empleos formales o dedicarse a sus hogares. Aunque no renuncian a estas actividades, son parte integral de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero; tienen familia, trabajo y vida social, pero siempre toman 道 dào como guía, cultivando compasión en sus relaciones y serenidad en sus quehaceres diarios. Por lo tanto, aunque no se viva en un templo y se opte por una vida fuera de él, no impide acercarse al 道 dào ni convertirse en un discípulo legítimo y reconocido de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero. En otras palabras, la práctica y el compromiso con 道 dào no requieren renunciar a la vida cotidiana; es posible vivir en cualquier lugar y al mismo tiempo seguir 道 dào con sinceridad.

En 长春观 cháng chūn guān: templo de eterna primavera ¿Cómo convertirse en un discípulo daoísta?
A menudo, las personas que trabajan y tienen familia se preguntan cómo seguir al 道 dào. Siempre que se dirige la conciencia al 道 dào y, mediante una ceremonia de iniciación para ser discípulo, aceptando los Tres Tesoros (Dào, las escrituras sagradas y los Maestros del Cielo), en ese momento se convierten en daoístas.
Los practicantes pueden formalizar su fe daoísta ante los registros correspondientes para profesar su creencia religiosa. Posteriormente, la asociación daoísta local emitirá el 皈依证 guī yī zhèng: certificado de compromiso con el daoísmo, que acredita su condición de daoísta. Esto no implica renunciar al empleo, a la pareja o a las amistades, pues ninguna de estas circunstancias entra en conflicto con la identidad daoísta. Al final, ser daoísta significa que nuestra conciencia retorna al 大道 dà dào: gran Dào, sin necesidad de cambiar radicalmente nuestra vida.
El 武汉长春观 wǔ hàn cháng chūn guān: templo de la eterna primavera de Wǔhàn es un lugar sagrado de práctica que proviene del linaje 龙门 lóng mén: puerta del dragón de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero, establecido por el patriarca 邱处机 qiū chù jī. Su sistema de iniciación daoísta, aunque estricto, es acogedor y tiene como eje fundamental los Tres Tesoros: 道 dào, los textos sagrados y los Maestros del Cielo.
Los requisitos para tomar la ceremonia de iniciación como discípulo daoísta en 长春观 cháng chūn guān: templo de la eterna primavera son sencillos:
- Ser sincero hacia 道 dào: acepta las enseñanzas fundamentales del daoísmo, vive de acuerdo con 道dào y considera la virtud como norma de vida.
- Encontrar un maestro sabio: como dice el dicho, “El maestro abre la puerta, pero el perfeccionamiento depende de uno mismo”. Antes de iniciarse en el daoísmo, es necesario encontrar un maestro dispuesto a guiar al discípulo. Él explicará las enseñanzas del 道 dào, mostrará la dirección correcta y acompañará en la ceremonia de iniciación. A esto se refiere el tercer tesoro, “tomar un maestro”, que no es solo una formalidad, sino la garantía de una guía en la práctica espiritual. Una vez completada la ceremonia, el 师傅 shī fu: maestro (instructor) se convierte en 师父 shī fu: padre espiritual, pues “un día como maestro, toda la vida como padre”.
- Legalidad y normativa: El proceso de iniciación daoísta en el 武汉长春观 wǔ hàn cháng chūn guān: templo de la eterna primavera de Wǔhàn está regulado por la Asociación Daoísta de la Provincia de Húbei. El certificado emitido cuenta con el reconocimiento de las autoridades religiosas del gobierno. Una vez obtenido, puede registrarse la creencia religiosa como “daoísta” en el registro familiar. Este procedimiento es independiente de la decisión de ser monje. Los practicantes laicos que dirijan su corazón hacia 道 dào y sean guiados por un maestro pueden completar su registro en el 武汉长春观 wǔ hàn cháng chūn guān: templo de la eterna primavera de Wǔhàn y convertirse en daoístas oficiales de la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero.

Desenmascarando conceptos erróneos: las escuelas 全真 quán zhēn : perfeccionamiento verdadero y 正一 zhèng yī: verdadero uno no hay diferencia si se es laico o monje.
Existe la creencia errónea de que la escuela 正一 zhèng yī: verdadero uno es exclusivo para laicos, mientras que en la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero sería obligatorio ser monje. Esta es una mala interpretación, pues la diferencia fundamental radica en su enfoque de práctica: la escuela 正一 zhèng yī: verdadero uno se centra en rituales con talismanes y ceremonias, mientras que la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero enfatiza el cultivo de la 性 xìng: naturaleza y la 命 mìng: vida.
La escuela 正一 zhèng yī: verdadero uno cuenta con muchos practicantes laicos que, a través de la recepción de talismanes, el cumplimiento de los preceptos y la práctica de la virtud, viven el espíritu del 道 dào. Por su parte, la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero también tiene una tradición práctica laica; muchos patriarcas promovieron el daoísmo siendo laicos. Lo esencial, como reza el principio: “Nuestra conciencia no debe apartarse del 道 dào, ni nuestras acciones de la virtud”.
La elección entre ambas escuelas nunca ha dependido de la posibilidad de practicar en casa, sino de la afinidad con la naturaleza interior y las circunstancias personales de cada aspirante.

Las personas no deben apresurarse en tomar la decisión de ser monjes. Primero deben refinar sus emociones y su 性 xìng: naturaleza. En la escuela 全真 quán zhēn: perfeccionamiento verdadero, la decisión de adoptar la vida monástica no debe tomarse a la ligera; es conveniente seguir un proceso gradual.
Se debe vivir en un templo daoísta durante tres años. Durante este tiempo, el aspirante deberá:
- Realizar los cantos matutinos y vespertinos con los maestros daoístas
- Estudiar el 《道德经》dào dé jīng
- Aprender a barrer los patios y cuidar los altares
- A través de estas tareas repetitivas, se irá puliendo la impaciencia. Cuando haya festividades o ceremonias, deberá ayudar en las actividades encomendadas y observar a los maestros más experimentados durante los rituales. Gradualmente, comprenderá que 道 dào está presente tanto en los ritos como en la vida cotidiana.
Al cumplir los tres años, el templo evaluará si:
- La determinación del aspirante es inquebrantable para seguir el camino del 道 dào
- Su conducta es recta
- Puede cumplir los preceptos monásticos
Si cumple estos requisitos, se realizará la ceremonia de 冠巾仪式 guān jīn yí shì: toma de sombrero y del pañuelo, que lo convertirá en un monje formal y hará del templo su hogar para dedicarse plenamente al cultivo del 道 dào. Posteriormente, si el monje desea dirigir ceremonias sagradas y convertirse en un 高功法师gāo gōng fǎ shī: maestro de rituales, deberá continuar sus estudios y aprobar los exámenes correspondientes. Los principiantes deben recordar: primero cultivarse a sí mismos, y luego ayudar a los demás.
El daoísmo tiene las 玄门五术 xuán mén wǔ shù: cinco artes del misterio, como curar enfermedades, predecir el destino, interpretar el cuerpo humano y otras, todas ellas sabiduría heredada de los antiguos maestros. Los discípulos que inician su práctica espiritual no deben apresurarse a emplear estas habilidades para ayudar a otros. En este camino, lo primordial es cultivarse a uno mismo: calmar la mente, clarificar la visión y actuar en armonía con el 道 dào. De lo contrario, podrían interferir inadecuadamente en el destino ajeno —ya sea por descuido o incapacidad—, generando consecuencias negativas tanto para los demás como para sí mismos.
Antes de leer los textos sagrados, se debe calmar la mente y reflexionar profundamente sobre el principio de 上善若水 shàng shàn ruò shuǐ: la máxima bondad es como el agua. Al tratar con otros, llevar compasión en el corazón; cuando surjan problemas, recuerda: “Tranquilidad y no forzar los procesos”, solo cuando el corazón brille como un espejo se podra guiar a otros con seguridad.

En última instancia, entrar en 道 dào depende de nuestra conciencia interior, no de las circunstancias externas. El propósito de refinar esta práctica no es obtener una ceremonia o un certificado; estos solo son pruebas de identidad, pero no representan el verdadero cultivo espiritual del discípulo.
El patriarca 邱处机 qiū chù jī enseñó:” Una palabra puede detener la matanza’” principio fundamentado en la compasión. Los textos sagrados nos recuerdan: “La suprema bondad es como el agua”, enfatizando la importancia de cultivar la conciencia. En cualquier templo daoísta, ya sea como monje o laico, la práctica debe basarse en tomar el 道 dào como referencia para cultivar y refinar la conciencia.
Cuando la conciencia se orienta al 道 dào, no es necesario buscar incansablemente ni preocuparse por ser monje o laico. Ir al 长春观 cháng chūn guān: templo de la eterna primavera; encontrar un maestro, escuchar sus enseñanzas; en el santuario del maestro 邱处机 qiū chù jī, descubre cómo 道 dào está siempre cerca.
Lo que nos acerca a道 dào es dirigir nuestra conciencia hacia él, sin importar las circunstancias. El 长春观cháng chūn guān: templo de la eterna primavera siempre tiene sus puertas abiertas para quienes son sinceros. Todos pueden encontrar un maestro como guía, estudiar los textos sagrados para refinarse y seguir 道 dào para regresar al origen.
Al practicar como laico, podría pensarse que es menos auténtico que ser monje. Sin embargo, el daoísmo enseña que 大道 dà dào: gran Dào no tiene forma. La clave para conocer 道 dào no está en la vida monástica, sino en orientar nuestra conciencia hacia 道 dào. Como dicen los sabios maestros daoístas: “道dào está en nuestro espíritu, no fuera del cuerpo”. El mundo cotidiano puede convertirse en nuestro lugar de práctica. Si caminamos cerca del 道 dào con serenidad, los deseos se apaciguan y la conciencia encuentra sosiego. Cuando surge este anhelo, la práctica laica se iguala a la monástica en esencia.

Se recomienda seguir las redes sociales del templo. De la misma manera, se puede contactar con el 墨西哥的长春观 mò xī gē de cháng chūn guān: templo de la eterna primavera de México que sigue las mismas reglas que su templo hermano 武汉长春观wǔhàn cháng chūn guān, por medio de la página web y redes sociales de la Asociación Mexicana para el desarrollo del daoísmo A.C. Cuando se tenga oportunidad, se sugiere visitarlo, encender incienso y colocarlo en el incensario exterior, así como compartir las inquietudes con los maestros daoístas.
Cuando la conciencia alcance una dirección clara bajo la guía de un maestro daoísta, se realizará una ceremonia de iniciación. Este ritual, llevado a cabo ante la sagrada imagen de los Maestros del Cielo, marca la admisión formal en el camino del 道 dào.
El 道 dào trasciende dogmas y normas rígidas, nos acompaña con naturalidad en la vida cotidiana. Entre los muros rojos del 长春观 cháng chūn guān: templo de la eterna primavera, la cultivación espiritual se practica en armonía: al compás del repique matutino de campanas y el retumbar vespertino de tambores, mientras el bullicio de la comunidad circundante se convierte en recordatorio de que la conexión con el 道 dào puede florecer en cualquier circunstancia.
Mientras se mantenga una conciencia sincera en la búsqueda del 道 dào, las puertas del 长春观cháng chūn guān: templo de la eterna primavera permanecerán abiertas.El ser humano debe cultivar la tranquilidad y la serenidad. 道 dào nunca se aleja del ser humano; es el ser humano quien se aparta del 道 dào.


