“雨 水 至,万 物 生。”
yǔ shuǐ zhì wàn wù shēng
“Llega la lluvia, y con ella, el renacer de todas las cosas.”
El 18 de febrero del 2026, da inicio a un periodo conocido como 雨水 yǔ shuǐ: agua de lluvias. Este momento no solo representa una transición en los ciclos climáticos, sino que también señala el comienzo de los procesos que dan vida a la primavera.
A medida que la tierra se calienta, los seres que habían permanecido ocultos bajo su superficie comienzan a despertar de manera gradual. La naturaleza se renueva: las plantas y los árboles brotan con nuevos y tiernos retoños, mientras las flores empiezan a abrirse, transformando el paisaje con los vibrantes colores y aromas característicos de esta estación.
No obstante, con el aumento progresivo de la temperatura, también surgen amenazas para nuestra salud en forma de patógenos. Por ello, durante este periodo es fundamental prestar especial atención a nuestro bienestar, ya que cuidar de nuestra salud se convierte en una tarea esencial para mantener el equilibrio y la armonía con la naturaleza, protegiendo así nuestro cuerpo.
“春 日 困 顿,一 睡 解 千 乏”
chūn rì kùn dùn yī shuì jiě qiān fá
“El cansancio en la primavera se cura con un buen sueño.”

A medida que se acerca la primavera, es común que muchas personas experimenten somnolencia y fatiga, incluso después de haber dormido lo suficiente la noche anterior. Este fenómeno, conocido como春困 chūn kùn: somnolencia primaveral se manifiesta a través de continuos bostezos a lo largo del día.
La medicina daoísta nos enseña que, durante esta estación, la energía 阳 yáng tiende a ascender y expandirse. El flujo de 气 qì: energía y la sangre en el cuerpo humano, sigue este ritmo natural, concentrándose más en el exterior. Como resultado, las estructuras anatómicas principales y complementarias reciben un menor aporte sanguíneo, lo que puede provocar esa sensación de cansancio.
En养生 yǎng shēn: cultivo del vivir, es fundamental lograr un sueño adecuado tanto en duración como en calidad, ya que esto tiene beneficios significativos para la salud; como dice el dicho popular: “一睡治百病” yī shuì zhì bǎi bìng: un buen sueño cura cien enfermedades».
Además, cuando nuestro cuerpo se siente fatigado y carente de energía, el descanso y la respiración son las mejores maneras de recuperarlo. Observando a los seres de la naturaleza, notamos que ellos también descansan para recobrar fuerzas. Durante el sueño, las estructuras anatómicas del cuerpo se reparan y descansan, lo que a su vez fortalece正气 zhèng qì: energía verdadera, reforzando así nuestro sistema inmunológico y ayudándonos a mantenernos saludables.

Las leyes de la naturaleza nos sugieren que es beneficioso acostarse y levantarse temprano. Se recomienda, disminuir las actividades a partir de las 9:00 p.m. y dormir antes de las 11:00 p.m. para permitir que el cuerpo descanse y se recupere plenamente. Al amanecer, levantarse un poco más temprano nos brinda la oportunidad de recibir los primeros rayos del sol, lo que nos conecta con 生机 shēng jī: vitalidad y con 活力huó lì: fuerza de crecimiento de 自然 zì rán: naturaleza. Este sencillo hábito no solo favorece nuestro bienestar físico, sino que también nos acerca a los ritmos naturales del entorno que nos rodea.
En este momento, es fundamental beber agua tibia para cuidar nuestra salud. Esta práctica nos ayuda a reponer los líquidos del cuerpo, mejorar la digestión y la absorción de nutrientes, así como facilitar la evacuación de desechos. Los líquidos que consumimos deben contener minerales; para ello, podemos añadir algunas hojas de plantas o frutas que aporten nutrientes.
En nuestra rutina diaria, podemos realizar actividades físicas suaves, como caminar o practicar气功 qì gōng . Estos ejercicios promueven la circulación sanguínea, fortalecen nuestra constitución física y nos conectan con la armonía de la naturaleza, al tiempo que relajan tanto la mente como el cuerpo. Es crucial practicar estas actividades con moderación, evitando el agotamiento; lo ideal es que el cuerpo sude ligeramente. Después de cualquier ejercicio físico, es esencial hidratarse adecuadamente para mantener el equilibrio de líquidos en el organismo.

En cuanto a la alimentación, es recomendable optar por alimentos que fortalezcan el bazo, eliminen la humedad y protejan el hígado. Podemos incluir en nuestra dieta alimentos como el ñame chino, la cebada y la semilla de loto, que son excelentes para fortalecer el bazo y eliminar la humedad, facilitando así una mejor digestión y absorción de nutrientes. La primavera es una época ideal para cuidar el hígado, por lo que se sugiere consumir espinacas, apio, bayas de goji, rúcula, acelgas y otros alimentos que nutran y protejan esta estructura anatómica.
Además de la alimentación, mantener un estado de ánimo alegre y relajado es fundamental para cuidar nuestra salud. En esta estación llena de vitalidad, es una gran oportunidad para pasar más tiempo con familiares y amigos, compartiendo momentos de felicidad y alegría. También es muy beneficioso adentrarse en la naturaleza, disfrutar de los hermosos paisajes primaverales y permitir que nuestra mente se relaje y se llene de dicha. La conexión con nuestro entorno natural no solo mejora nuestro bienestar físico, sino también emocional.
Traducido de: https://mp.weixin.qq.com/s/yeP6rSXG5Clt7A278ZOe7w

