Equinoccio de Primavera: equilibrio entre el día y la noche, armonía de 阴阳 yīn yáng

El equinoccio de primavera es el cuarto periodo entre las 24 temporadas, punto medio de la primavera, y ocurre generalmente entre el 20 o 21 de marzo. En este día, el sol incide perpendicularmente sobre el ecuador. En todo el planeta, la duración del día y la noche es la misma, representando el equilibrio entre 阴阳 yīn yáng,  armonía celestial.

A partir de este momento, en el hemisferio norte los días se alargan gradualmente y las noches se acortan. La temperatura aumenta, las precipitaciones crecen, y los seres vivos se desarrollan de forma exuberante. La naturaleza da la bienvenida al júbilo de la existencia.

Durante el equinoccio de primavera, se suceden tres periodos de 5 dias llamados quintas. Cada una corresponde a la señal que la naturaleza expresa, guiándonos para adaptarnos al tiempo del cielo y armonizar la vida cotidiana con la práctica espiritual.

《逸周书》 yì zhōu shū: extraordinario libro de los Zhōu registra: «durante la energia climática llamada equinoccio de primavera, con una duración de 15 días, aparecen sucesivamente 3 periodos de 5 días llamados: las golondrinas migran; trueno produce ruido; inician los rayos».

Primera quinta: las golondrinas migran

En el equinoccio de primavera, las golondrinas regresan volando del sur hacia el norte, simbolizando el ascenso gradual de la energía yáng. Los antiguos decían: «El pájaro inmortal preside el equinoccio». Su llegada es como un mensajero de la naturaleza, anunciando el cambio de estación. Cuando vemos a las golondrinas construir sus nidos bajo los aleros, percibimos la vitalidad y el vigor de la naturaleza.

Esta quinta nos recuerda que, a medida que la energía yáng se fortalece, debemos involucrarnos activamente en la vida, permitiendo que cuerpo y mente se llenen de espíritu juvenil.

Segunda quinta: el trueno produce ruido

El ruido del trueno se escucha gradualmente recorriendo el firmamento. Esto es la manifestación de la unión de yīn yáng. ⟪周易⟫ zhōu yì: libro de los cambios, dice: «一阴一阳之谓道: la interacción entre yīn yáng se llama Dào». Energía yáng se vuelve próspera, liberándose de las restricciones de energía yīn; la energía en la naturaleza comienza a emerger con intensidad.

Al escuchar el trueno, podemos sentir la inmensa fuerza que habita entre el cielo y la tierra. Esto nos permite tomar conciencia de que en la vida el conflicto y la armonía coexisten. Como menciona0 《道德经》 dào dé jīng: el ser y el no-ser se generan mutuamente; lo difícil y lo fácil se completan mutuamente; anterior y posterior se siguen mutuamente». Debemos aprender a adaptarnos a la naturaleza de yīn yáng, donde uno disminuye mientras el otro crece, regulando nuestras emociones y energía interna para mantener el equilibrio mental.

Tercera quinta: inician los rayos

El rayo aparece después del trueno, añadiendo al equinoccio un toque de aliento brillante. El rayo y el trueno son resultado de la intensa colisión de energías del cielo y la tierra; esto nos permite observar el asombroso e impredecible mundo de los seres. El daoísmo promueve la armonía y unidad entre el ser humano y la naturaleza. 庄子 zhuāng zǐ dijo: «El cielo y la tierra coexisten conmigo, y todos los seres vivos y yo somos uno».

Ante los asombrosos cambios de la naturaleza en esta quinta, debemos apreciar con respeto reverencial, extrayendo sabiduría de estos cambios. En la vida cotidiana, sigamos las leyes de la naturaleza, sin actuar de manera arbitraria, coexistiendo en armonía con ella.

Usos y Costumbres Populares del Equinoccio de Primavera

A lo largo de la historia, el equinoccio de primavera ha generado muchas tradiciones populares que convergen en armonía con el pensamiento daoísta.

Parar verticalmente huevos: una interpretación lúdica del equilibrio de Dào

Esta actividad es característica del equinoccio de primavera. Parece simple, pero alberga un significado profundo en la filosofía daoísta, que da gran importancia al equilibrio de yīn  yáng. El día del equinoccio, el día y la noche se dividen en partes iguales, en un estado de relativo equilibrio.

Seleccionamos un huevo fresco, liso y proporcionado, y con sumo cuidado lo colocamos verticalmente sobre la mesa, buscando ese equilibrio. Cada intento es una prueba de paciencia y concentración. Si logramos erguir el huevo, es como si la mente hubiera encontrado armonía y estabilidad, comprendiendo la importancia de buscar el equilibrio en la vida.

Volar cometas: la libertad sin preocupaciones entre el cielo y la tierra

Volar cometas es una actividad muy apreciada durante el equinoccio de primavera. Las cometas vuelan libremente en el cielo, fundiéndose con las nubes, semejante al estado de desapego y espontaneidad que busca el daoísmo.

Las personas escriben sus aflicciones sobre las cometas y las liberan hacia los confines del cielo. Este acto simboliza liberarse de las ataduras mundanas. Cuando sostenemos el hilo de la cometa y observamos cómo vuela cada vez más alto mientras sentimos la brisa primaveral acariciar nuestro rostro, surge en nuestra mente una sensación de tranquilidad que nos conecta con todo el universo. Es como si nos hubiéramos convertido en parte de la naturaleza, sin ataduras.

Ceremonia al sol: una ceremonia ancestral de veneración a la naturaleza

Esta es una actividad tradicional, antigua y solemne. En la antigüedad, las personas consideraban que el sol era la fuente del crecimiento de todos los seres, y albergaban hacia él un profundo respeto. En el equinoccio de primavera, el emperador lideraba a sus ministros para realizar la ceremonia al sol, suplicando que el sol otorgara vientos armoniosos, lluvias oportunas y abundantes cosechas.

En el daoísmo se respeta la naturaleza y se enfatiza la coexistencia armoniosa entre el ser humano y ella. La ceremonia al sol es una manifestación de este pensamiento. Nos recuerda continuamente que la humanidad es parte de la naturaleza; debemos venerarla, agradecerle y relacionarnos armoniosamente con ella.

Comer verduras de primavera: la sabiduría del 养生 yǎng shēng: cultivo del vivir alimentándose conforme a la estación

Debemos comer verduras de la temporada, como la «verdura de primavera», un tipo de amaranto silvestre que los lugareños llaman «artemisa verde esmeralda». En el día del equinoccio, la gente sale a recolectar estas verduras, que generalmente se hierven en sopa con filetes de pescado, llamada «Sopa de Primavera». Existe una copla popular:

«La sopa de primavera irriga los órganos, lava el hígado y los intestinos. Que todos en la familia, jóvenes y ancianos, tengan paz y salud.»

El daoísmo otorga gran importancia a las leyes de la naturaleza, y la alimentación no es una excepción. Consumir verduras de primavera durante esta temporada, nutriendo el cuerpo con la fuerza de la naturaleza para alcanzar armonía entre cuerpo y mente, manifiesta el principio de 养生 yǎng shēng del daoísmo: «天人合一» tiān rén hé yī: el cielo y el ser humano se fusionan.

Enviar el buey de primavera: la sencilla expresión de los deseos para las labores agrícolas

Cuando llega el equinoccio de primavera, se va casa por casa regalando la imagen del buey de primavera. Esta imagen se imprime en papel rojo o amarillo. En ella están impresas todas las temporadas del calendario lunar y la imagen de un campesino arando el campo. Se llama «Imagen del Buey de Primavera».

Los repartidores son personas del pueblo que saben hablar y cantar, diciendo palabras sobre el arado primaveral, la buena fortuna y el respeto a los tiempos agrícolas. Al llegar a una casa, improvisan según lo que ven, hablando de tal modo que el dueño, contento, les da dinero. Esta actividad refleja la importancia que las personas otorgan a la producción agrícola y su deseo de vientos armoniosos, lluvias oportunas y abundantes cosechas. Coincide con el pensamiento daoísta de respetar la naturaleza y adaptarse a los tiempos del cielo.

«Picos de gorriones»: una costumbre tradicional para proteger los cultivos

En equinoccio de primavera, los campesinos cuecen entre diez y treinta bolas de masa de arroz sin relleno. Usando finas horquillas de bambú, las ensartan y las colocan en los bordes de los campos y terraplenes. A esto se le llama «pegar los picos de los gorriones», para evitar que los gorriones dañen los cultivos.

El daoísmo promueve la convivencia armoniosa entre el ser humano y la naturaleza. Aunque esta costumbre tiene cierto matiz de leyenda popular, refleja el sencillo deseo de proteger los cultivos y reducir el daño que los animales causan a las cosechas mediante métodos tradicionales, garantizando así una vida estable.

养生 yǎng shēng: cultivo del vivir en el equinoccio de primavera

En esta temporada, la energía yáng asciende, pero la alternancia entre frío y calor aún es frecuente. Para nutrir la vida es necesario adaptarse a los tiempos del cielo.

道教养生dào jiào yǎng shēng: cultivo del vivir daoísta enfatiza: «Tomar como modelo la alternancia de 阴 yīn y 阳 yáng, tomar como referencia el cálculo de los tiempos, tener moderación en el comer y el beber, y mantener regularidad en la actividad y el reposo».

En cuanto a la alimentación, es pertinente comer más verduras de temporada, valiéndose de la energía presente en la naturaleza para fomentar el desarrollo de energía yáng.

《本草纲目》 běn cǎo gāng mù: compendio de materia médica, los brotes de bambú de primavera tienen sabor dulce y naturaleza fría, y pueden eliminar el calor, disolver la flema, tonificar la energía y regular el estómago. Esto coincide con el principio de nutrir el hígado en primavera, permite nutrir eficazmente el cuerpo, manteniendo el equilibrio 阴 yīn 阳yáng en el interior del organismo.

Los libros de medicina daoísta mencionan que el puerro, de naturaleza templada, posee los efectos de calentar el sistema digestivo, hace circular 气 qì: energía, fortalece el riñón y aumenta la energía yáng para infundir fortaleza.

En cuanto a la vida cotidiana, se debe acostar y levantar temprano, garantizando sueño suficiente, para permitir que el cuerpo se adapte a los cambios de energía yáng en la naturaleza.《黄帝内经》 huáng dì nèi jīng: libro sagrado del Emperador Amarillo dice: «En los tres meses de primavera, a esto se le llama ‘sacar lo acumulado’. El cielo y la tierra conjuntamente generan vida, y todos los seres vivos florecen. Se debe acostar por la noche y levantar temprano, paseando por los jardines». Seguir esta antigua enseñanza contribuye a que la energía yáng ascienda y fluya sin obstáculos.

Es adecuado realizar actividades al aire libre, como pasear por el campo o caminar sin prisa, respirando aire fresco, estirando y relajando cuerpo y mente, entrando en contacto íntimo con la naturaleza y extrayendo su energía sutil. Durante las actividades, sería conveniente incorporar algunas técnicas tradicionales del 养生 yǎng shēng: nutrir el vivir, como los sencillos métodos de 导引 dǎo yǐn: inducir la energía o las técnicas de respiración que enseña el daoísmo, para armonizar cuerpo y mente y alcanzar el óptimo efecto en el 养生 yǎng shēng: nutrir el vivir.

El equinoccio de primavera es una revelación que la naturaleza nos otorga, y también una vívida interpretación de la sabiduría del daoísmo concretada en la multiplicidad de fenómenos de la vida.

Permitamos, en esta hermosa temporada, seguir las leyes de la naturaleza, experimentar la fascinación de la cultura daoísta, y con una actitud mental apacible y una constitución física saludable, recibir cada hermoso instante de la vida.

Articulo traducido de

https://mp.weixin.qq.com/s/JO8QDS1Y76IeSl-zUfyKkw