El festival del doble cinco: tradición, daoísmo y sabiduría ancestral

En el quinto mes lunar, cuando la tierra despierta en su día más sagrado, una luz de buen augurio comienza a brillar. Las calles se impregnan del aroma sutil del ajenjo; el arroz glutinoso se envuelve en el verde de las hojas de bambú, y los dátiles confitados, como pequeñas joyas cristalinas, destilan su dulzor. Así, puntual como el latido del cosmos, llega el festival del doble cinco.

Nota: 粽子 zòng zĭ es un platillo tradicional chino consistente en arroz glutinoso envuelto en hojas de bambú o plátano, hervido, con forma triangular y relleno dulce (dátiles rojos, castañas) o salado (cerdo, setas, cacahuate). El dátil confitado es un fruto rojizo llamado yuyuba que se confita adquiriendo un aspecto translúcido, cristalino y brillante.

Pero este festival no es solo una fecha en el calendario. Es uno de los cuatro grandes pilares de la tradición del país del centro. Conocido también como el festival del cenit solar o el festival del barco del dragón, es una celebración que entrelaza el culto a los antepasados, la súplica de bendiciones, el regocijo comunitario y el arte de la mesa.

A lo largo de mil años de transmisión ininterrumpida, el festival del doble cinco ha atesorado una profunda riqueza cultural. Y en ese caminar, se ha ido tejiendo con los hilos del daoísmo, floreciendo en un encanto singular, fascinante y lleno de significado.


1. Origen del doble cinco: simbiosis entre naturaleza y tradición.

Sus raíces se hunden en la noche de los tiempos. Los antiguos, con una reverencia profunda ante la naturaleza, veían el quinto mes lunar como un período de peligro. Lo llamaban el «mes maléfico» y su quinto día, el «día maléfico». Creían que entonces las plagas y los insectos venenosos proliferaban sin control, que las energías del mundo se desequilibraban.

Para ahuyentar esos males, ofrecían rituales y ofrendas. Ese fue el origen del festival. Pero no solo miraban a la tierra: alzaban los ojos al cielo. Observaron que cada quinto día del quinto mes lunar, las siete estrellas que forman el dragón celeste alcanzaban el punto más alto en el sur, desplegando la imagen del «Dragón surcando los cielos» que describe 《周易》libro de los zhōu. 

Con el tiempo, el festival doble cinco fue abrazando las historias de personajes ilustres. La más célebre es la de 屈原 qū yuán, poeta y ministro del estado de 楚 chǔ, que al ver su reino caer, se arrojó al río 汨罗江 mì luó jiāng abrazando una piedra. Los pobladores, en su afán por salvarlo, remaron río abajo y arrojaron arroz envuelto en hojas (粽子 zòng zi) a las aguas. Así nacieron las regatas de barcos dragones y la costumbre de comer 粽子 zòng zi.

A su lado, las tradiciones que honran a 伍子胥 wǔ zǐ xū, el estratega que juró venganza y murió por su lealtad, y la joven 曹娥 cáo é, que dio su vida por amor filial, dotaron al festival de una dimensión profundamente humana. Hoy, el festival doble cinco es un crisol donde se funden el culto a la naturaleza y el sentir del hombre, el asombro ante el cosmos y la ternura del corazón.

2- Día de ceremonia en honor a la tierra: el festival del doble cinco desde la perspectiva daoísta

Dentro del universo daoísta, este festival posee una identidad única y sagrada: el día de ceremonia en honor a la tierra. Según 《云笈七签》yún jí qī qiān: siete signos de la nube, el año se divide en los 五腊: cinco ayunos: ayuno del cielo, ayuno de la tierra, ayuno de 道 dào y la virtud, ayuno del pueblo, y ayuno de los soberanos. Y entre todos ellos, el ayuno de tierra ocupa un lugar de especial solemnidad.

Cuenta la tradición que, en esta fecha, los cinco emperadores: emperador verde – azulado del este, emperador rojo del sur, emperador amarillo del centro, emperador blanco del oeste y el emperador negro del norte; se reúnen en el cielo bermellón de las tres energías del sur. Allí inspeccionan y juzgan a todas las criaturas del mundo. Observan las buenas y malas acciones, registran méritos y faltas, determinan el destino, la longevidad y la fortuna de cada ser.

《赤松子》 chì sōng zǐ: rituales y tratados de alquimia, añade: “El día del ayuno de la tierra, los cinco emperadores evalúan a los vivos. Vigilan su salud y vitalidad, observan si su estado de salud o vitalidad florece o decae. Otorgan bendiciones y bienestar a todos los seres, prolongan su vida e inscriben sus nombres en el registro de la inmortalidad, abriéndoles la puerta a la posibilidad de alcanzarla.»

Por eso, para los creyentes del daoísmo, esta jornada es un momento propicio para la confesión, la petición y el honor a los ancestros. Con sincera devoción, los fieles se conectan con las deidades celestiales y terrestres, implorando protección y guía. Es un instante en que lo humano y lo divino se rozan, el alma se abre a la luz.

Por esta razón, el día del ayuno de la tierra representa para los creyentes daoístas un momento especialmente propicio para la confesión de faltas, la petición de bendiciones y honrar a los ancestros. En este momento tan especial, los fieles, con sincera devoción, se conectan con las deidades celestiales y terrestres, implorando su protección y su guía.

3- Costumbres del festival del doble cinco: manifestación tangible de la sabiduría daoísta.

a) Colgar ajenjo y cálamo en la puerta: el poder de la naturaleza que protege el hogar 

En los hogares del país del centro, es fácil ver estas dos hierbas aromáticas colgando sobre las puertas. El cálamo, según《道藏》canon daoísta, es «la esencia de las plantas acuáticas y el elixir de los inmortales». Posee cinco virtudes que armonizan con 五行 cinco movimientos y despeja los nueve orificios para conectar con lo divino. El ajenjo, por otro lado, concentra la energía yáng verdadera, con ella se ahuyenta los males y previene las enfermedades. Juntos, forman una barrera natural, un umbral que protege el hogar. Es la encarnación de la creencia daoísta de que «todos los seres poseen espíritu» y de su profunda sabiduría para preservar la vida.

b) Talismanes para proteger el hogar: misteriosas formas que establecen un vínculo con las deidades.

También se colocan en las puertas los talismanes del maestro celestial. A simple vista, parecen dibujos misteriosos, pero en sus trazos se esconde una sabiduría milenaria. 《道法会元》 compendio de métodos y rituales daoístas dice: «Los talismanes son la auténtica vía de comunicación entre el cielo y la tierra». Transmitidos de generación en generación por la familia 张 zhāng, los dibujan como un vínculo con las deidades, para alejar los malos espíritus y evitar las desgracias. Junto a ellos, la imagen de 钟馗 zhōng kuí, el poderoso protector contra los demonios y fantasmas vela por la armonía del hogar.

c) Pequeñas bolsas aromáticas y cordones de colores: amuletos de buen augurio que protegen a quien las lleva.

Otra costumbre emblemática es portar amuletos y brazaletes de hilos de cinco colores. Estos contienen hierbas que repelen insectos y purifican el ambiente, a menudo bordadas con 八卦 bā guà o 太极 tài jí, o con un talismán de protección en su interior. Llevarlas consigo es armonizar el flujo energético y proteger el cuerpo y el espíritu. Los hilos de colores (verde, rojo, amarillo, blanco y negro) representan los 五行 cinco movimientos: madera, fuego, tierra, metal y agua. Su combinación es el equilibrio mismo del cosmos, y quien los lleva sintoniza con el ritmo universal, aleja el mal y atrae la fortuna.

d) Vino de 雄黄 xióng huáng y agua del mediodía: la práctica del cuidado de la salud en armonía con el ciclo celeste.

雄黄 xióng huáng, mineral rojo-anaranjado, es un ingrediente frecuente en la alquimia daoísta. 《抱朴子》maestro que abraza la simplicidad dice: «Elimina los cien venenos y disipa las cien influencias malignas». Aunque hoy su consumo interno no se recomienda, su uso externo persiste como ahuyentador de insectos y antídoto de venenos.

Nota: 雄黄 xióng huáng es un mineral de color rojo-anaranjado (sulfuro de arsénico) que, en la tradición china, se muele y se mezcla con vino o agua para beber o rociar durante el festival del doble cinco. 

Al mediodía del festival doble cinco, cuando la energía yáng alcanza su punto más alto, se recoge 午时水: agua del mediodía. Se dice que esa agua contiene la fuerza pura de la energía yáng. Uno la usa para bañarse o para consumo, buscando equilibrar yīn yáng y fortalecer el cuerpo. Es una práctica que sigue la enseñanza daoísta de «ajustarse a los ritmos de yīn yáng y vivir en concordancia con las leyes del universo».

El aroma del ajenjo, la hoja que envuelve 粽子 zòng zi, los trazos sagrados de los talismanes: cada uno de estos elementos es un lenguaje vivo, una forma tangible en que la sabiduría de los antiguos se hace presente. Cuando colgamos ajenjo y cálamo en la puerta, cuando anudamos el hilo de colores en la muñeca, no estamos haciendo otra cosa que revivir un rito de hace mil años.

Es un diálogo con la naturaleza desde la reverencia. Una súplica, con el corazón sincero, por la paz y la salud.

Durante esta celebración del festival doble cinco, todo mal se tiene que disipar como el agua que corre, y las bendiciones nos envuelven como la brisa que acaricia. Para todos los creyentes en Dào: que las desgracias no se acerquen a su puerta, que las estrellas auspiciosas iluminen siempre su hogar, entonces la esencia de Dào los acompañará para siempre y año tras año, gozarán de paz y salud.

Tomado y traducido de:

https://mp.weixin.qq.com/s/kpuPEUPaGeS11is94Bc4FQ