Iniciando la semana, el lunes 9 de marzo a las 8:00 am estuvimos esperando el automóvil que pasaría a recogernos para encontrarnos con el Dr. Seade en la residencia de la embajada. Una mañana soleada, nos iba a acompañar durante todo el recorrido de la visita del templo de 百韵观 bǎi yùn guàn: templo de la nube blanca. A las 8:30 a.m. salimos rumbo al este de 北京 běi jīng para reunirnos con la directiva de la Asociación daoísta de China. Durante el camino platicamos de los acontecimientos de nuestra investigación sobre la relación de México y China desde la antigüedad y de varios temas de interés general para ayudarnos a entrar en el ritmo de este día tan esperado. Llegamos a la puerta del templo donde nos esperaba la comitiva: 郭汉文 道长 guō hàn wén dào cháng vicepresidente de la Asociación daoísta de China, 匡盛 kuāng shèng secretario general, 李信军道长 lǐ xìn jūn dào cháng abad del templo y 冯鹤女士 féng hè nǚ shì responsable de la Secretaría de la Federación Mundial del Daoísmo (WFD) y directora del Departamento de Asuntos Internacionales de la Asociación Daoísta de China con sus asistentes. En este ambiente jovial iniciamos la visita con la explicación del abad de todos los puntos importantes de arquitectura y cultura que guarda en su interior este recinto tan importante. Al pasar la puerta, el embajador Seade y la directora de asuntos culturales y turísticos de la Embajada, Azucena Cardosa, tocaron el enigmático mono para la buena suerte y fortuna.

La explicación fue tan detallada que el embajador y su acompañante quedaron maravillados al recibir tantos conocimientos sobre 风水 fēng shui, arquitectura y filosofía. Tanta fue la alegría que todos participamos en lanzar monedas tratando de tocar la campana para la buena suerte. Ya en el interior del templo, fue presentado la divinidad 王灵官 wáng líng guān: oficial que vigila la puerta de los cielos. El embajador comentó la posición del tercer ojo de la estatua, momentos solemnes, intercambios profundos que confirmaron la gran cultura de nuestro embajador. Seguimos visitando cuarto tras cuarto donde los anfitriones presentaron los altares, ropajes e instrumentos para la práctica ceremonial.

Uno de los grandes momentos de la visita fue la explicación y descubrimiento del salón de nuestro patriarca 邱长春qiū cháng chūn, donde se encuentra representado su gran viaje hacia el oeste por la paz. Ahí el embajador, asombrado, preguntó sobre cuál era el sentir hacia el gran conquistador mongol 成吉思汗 chéng jí sī hán: Gengis Kan, que él considera como el iniciador del renacimiento en Europa central y por ende en el resto del mundo. Después de este momento tan emotivo, se visitó el espacio de las reliquias el templo, un museo cerrado al público que fue abierto para la visita de nuestro embajador. Momentos de historia, que hicieron aflorar a la memoria de nuestro embajador su juventud con el estudio del易经 yì jīng y su gran interés por la cultura china desde una temprana edad.

Caminamos hasta el fondo del templo, donde nos esperaba el gran maestro 蒋师莫 jiǎn shī mò de 太极拳 tài jí quán. Asistimos a una gran demostración de este arte marcial milenario, que dejó atónito a toda la concurrencia.

La visita había terminado, fuimos invitados a reunirnos en el cuarto de recepción del templo. Era la hora de las presentaciones formales, discursos, agradecimientos y de los regalos. Comenzó el embajador dando unas palabras hermosas de agradecimiento por tan cálida recepción y visita excelentemente realizada. Continuó el vicepresidente de la Asociación daoísta de China 郭汉文 道长 guō hàn wén dào cháng, agradeciendo la presencia de la delegación de la Asociación daoísta de México y la importancia de la WFD para difundir el daoismo en el mundo. En este momento, presenté un discurso sucintó sobre la razón de esta reunión, el interés de unir nuestras dos grandes culturas, terminando con la gran importancia de buscar la paz y la armonía entre los seres humanos. Termino la sesión de discursos 匡盛 kuāng shèng secretario general, dando una reseña de la constitución de la WFD, recordando el gran papel de la Asociación daoísta de México en este movimiento y abriendo la visión del daoismo en el mundo para las generaciones posteriores.

Al final de esta recepción, el embajador quiso agregar unas hermosas palabras sobre la unión de nuestros países y tratar de crear una imagen que soluciona una dificultad, a un comentario que se hizo durante la presentación: “el océano pacifico separa nuestros dos países”, a lo que el contestó: “este océano es más como un río, tenemos que construir los puentes que nos unan “. Esta imagen enseña claramente que las dificultades siempre tienen una solución, solo depende de la perspectiva con la que las observamos. Después de este gran encuentro, fuimos invitados a comer al restaurante del templo, una comida vegetariana llena de sabores y textura que nos acercó al 养生 yǎng shēng: cultivo del vivir, otra vez una demostración de que “somos lo que comemos”.
Un gran momento para la historia de estas dos culturas, el inicio de una relación que prospera con el impulso del cultivo de la espiritualidad de la humanidad.


